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#1  13-07-2011 - ☼

DAIWEN
Miembro

Lo Bello y lo Sublime, la contemplación.

Que tal, tengo una duda que quisiera compartir con ustedes.-

Leyendo el MVR me encontré con el tema de la estética, que por cierto tiene una fundamentacion muy profunda. es decir, es imperiosa la concentración y la imaginación a la hora de entender los conceptos, lo que me queda como duda lo siguiente_:

lo divido en dos partes:

Por un lado, explica que lo bello es puro conocimiento intuitivo, lo ejemplifica con un paisaje amistoso, tan amistoso que juguetea con el tedio, una aldea sin personas ni vientos que agiten los arboles, donde nada esta perturbado por ninguna fuerza, y donde en lo que hace de un conocimiento profundo es justamente ese sentimiento de ausencia de voluntad...

Aca es entonces el objeto puro de conocimiento, al menos lo que entiendo yo, la ausencia de voluntad en la contemplación.

Por otro lado:

El contraste de lo voluptuoso, caótico, un paisaje de rocas bajo cielos negros, sin trasfondo de luz, mares revoltosos, un lugar sin esperanza de vida, lo que generaría el sentimiento de lo sublime impulsado por la sensación de necesidad de cuidado sobre nuestra propia vida, la finitud de la misma nos enseña lo sublime.

ahora bien..., bajo el mismo escenario podemos contemplar la fuerza de la voluntad sin inmutarnos, haciendo de nosotros, otra vez un objeto de conocimiento...


Ahora la pregunta:

Entonces uno se vuelve objeto de conocimiento puro cuando contempla, tanto la ausencia como la presencia en estado puro de la voluntad?

el objeto puro de conocimiento es entonces la voluntad en si, o la ausencia de ella?

el artista inteligente y profundo es el que contempla las cosas sin la voluntad agitada, o el que contempla la voluntad sin ser el, el que se agita?


o las dos cosas?






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Leyendo y reformulando a mi duda, veo quizás que un paisaje caótico como el que esta ejemplificado, donde la vida parece poco probable, entonces lo que se presencia es otra vez la ausencia de la voluntad y no su presencia, pero a su vez, lo que siento es que en lo sublime la voluntad aparece no como objeto de contemplación si no mas bien, como una fuerza agitada en nosotros mismos en el momento que sentimos nuestra finitud y necesidad de resguardo.

Modificado por DAIWEN (13-07-2011 - ☼)

 

#2  13-07-2011 - ☼

Einphi
Miembro

Re: Lo Bello y lo Sublime, la contemplación.

Estimado Daiwen,
Te dejo tres breves entradas que dediqué a la metafísica de lo bello en Schopenahuer.
Parte 1: http://apuntesdelechuza.wordpress.com/2 … de-platon/
Parte 2: http://apuntesdelechuza.wordpress.com/2 … enomenico/
Parte 3: http://apuntesdelechuza.wordpress.com/2 … del-genio/
Saludos cordiales.

 

#3  15-07-2011 - ☽

Pazk
Participante

Re: Lo Bello y lo Sublime, la contemplación.

La conciencia exime a la voluntad y el hombre pierde la individualidad para concentrarse en la idea de todo fenómeno, dicha conciencia lleva acabo este acto al reconocer la existencia dolorosa y deseante que se tiene al ser parte del mundo de las representaciones, por lo cual se da lugar por medio de la conciencia reflexiva, al sujeto sin esas cadenas externas como lo son la causalidad y el principio de razón. En la experiencia externa del mundo lo que impera es el deseo constante y la vista interesada a cada objeto técnicamente para satisfacer necesidades infinitas, por lo cual el hombre sufre al buscar continuamente un sedante ante todo deseo concurrente, dicho dolor expresa Schopenhauer no puede ser eliminado mas que fugazmente, en la experiencia externa la inteligencia se deja llevar por la voluntad insatisfecha, en cambio mediante la reflexión se puede llegar a conocer el ser puro de todo fenómeno, fuera de esa realidad impulsiva que acaece en las relaciones de toda representación, el desprendimiento del mundo representativo no elimina la forma corpórea del hombre pero así como se toma como agente externo para la visión pura de la idea, también se le adhiere la cualidad de ser portador de una realidad objetiva, pues la trasformación transitoria no es mas que resultado de la intuición del hombre mediante en cuerpo reflexionada desde su inteligencia, llevando acabo este cambio de individualidad a sujeto puro, la conciencia y la inteligencia en dicho procesos se compaginan y hacen que tanto el creador como quien contempla la obra artística según Schopenhauer, expresen tanto interna como externamente la idea objetivada adecuadamente en todas las obras bellas, expresando la verdad del objeto mismo, de esta manera el arte no busca una explicación de las cosas, sino mas bien como son de acuerdo a su idea. La contemplación para Schopenhauer es liberarse, dejar de lado toda posición de razonamiento, que dominan la reflexión intuitiva y la conciencia, llenar en cambio la conciencia de intuición y no de razón para llegar a la idea de cada cosa. La contemplación del arte es mera intuición, intuir aquellos objetos individualizados para reconocer la idea impregnada en cada uno, la objetivación inmediata de la voluntad para así llegar a la conciencia del ser de ella misma desde la idea, así pues se busca un reconocimiento del sujeto con el objeto para reconocerse en su esencia.
La inteligencia al liberarse de la voluntad deseante, muestra las ideas del mundo de forma clara, es el reflejo de sus ideas eternas, abarcando de este modo a la conciencia de lo intuido contemplativamente, la conciencia se empapa de una sola presencia intuida, de la idea del mundo. El sujeto y el objeto pierden sus funciones representativas al entrar en este proceso, ya no hay deseos, ya no hay relaciones, solo la visión de la idea mediante la intuición, lo que contempla el sujeto es la idea, la objetivación mas adecuada de la voluntad, mas no la cosa en sí, reitero.
En la contemplación sujeto y objeto se identifican como uno mismo, pues el objeto llena la conciencia subjetiva, a tal grado que se elimina cualquier distinción en el plano de la contemplación, solo se origina la representación de la idea eterna mediante esta unión, para mostrar a la conciencia la  voluntad en su mas alta objetivación.

El triangulo objetivo de la voluntad radica en el objeto que se muestra sensible para la contemplación, la idea que se quiere expresar y el sujeto que la conoce. Ni el sujeto, ni el objeto pueden objetivar adecuadamente a la voluntad más que la idea pues ésta es un espejo de aquella. El objeto sensible absorbe mediante la idea al sujeto que la contempla, de esta manera la voluntad reúne a sus tres elementos que se habían disgregado, la intuición de la idea mediante su contemplación es el puente para ese reencuentro y ese cambio del individuo a la fusión de él particularizado a una fusión con su todo, con su ser puro, libre de cadenas materiales. El arte es el medio según Schopenhauer para llegar a ese estado, ya que por medio de él la idea se expresa y se contempla, y al ser ésta pura y eterna no se basa en relaciones o en el principio de razón que toda ciencia toma como estandarte para explicar las cosas, antes al contrario, las ideas son presentadas de una manera intuitiva en el arte,  una contemplación intuitiva, así la única finalidad del arte es dar a conocer y expresar la idea, expresarla por medio de quien elabora la obra artística, pues es quien expresa la idea en un objeto sensible y bello, teniendo por ello no solo la oportunidad de ser un contemplador pasivo, sino activo de igual manera al ser el creador de la obra misma.
Un punto que se debe tomar mucho en cuenta, es que el artista no parte de un razonamiento, sino de una intuición, por lo cual, su obra no parte de un concepto pues dicha obra seria parte de todo un filtro basado en el entendimiento y por lo tanto formada por la razón a partir de las relaciones de pluralidad que existen,  en cambio la obra de arte parte desde la idea misma, de la objetivación de la idea,  por lo cual no puede ser penetrada por cualquier sujeto, sino solo por aquel que sea un sujeto puro, aquel que haya desarrollado una compresión elevada. El tinte ontológico es resaltado por Schopenhauer en mayor medida en este libro, ya que hace mas notoria la distinción lógica-ontológica en las definiciones de concepto-idea, el arte es portador de la idea e invita a la contemplación y reflexión para elevarse al plano ideal, mientras que el concepto da una pauta de relaciones espacio temporales  para explicarnos ciertas cosas o relaciones. El arte es la expresión del artista, la invitación constante a la reflexión, al conocimiento de la voluntad en su objetivación mas adecuada que es la idea, el sujeto que contempla es el invitado principal y el artista el elegido para derribar en su máxima posibilidad el velo del mundo.
El genio es el portador de la mayor liberación de la voluntad como impulso ciego y se encuentra en un estado de inteligencia excesiva, mas no total,  el genio es la mayor objetivación de la voluntad, objeto puro, y es el dotado de inspiración y de visión de la idea tanto para contemplarla como para expresarla, teniendo en sus manos el trabajo mas extenuante pero mas gratificante al poder plasmar las ideas en sus obras que deben ser eternas al igual que sus modelos. El creador es el único capaz de ver más allá del velo de maya y es igualmente el único capaz de emanciparse y volverse objeto puro para después expresar con mayor precisión a la voluntad, a su contemplación de ella misma, el genio posee un conocimiento puramente intuitivo.
Schopenhauer dota al genio de un elemento necesario: la imaginación, la cual es perceptora del objeto representado, pero así mismo se encarga de sobrepasarlo para desnudar su esencia misma, en otras palabras el la responsable de que el genio perciba no solo a lo individual del objeto representado, sino que sea capaz de ver objetivamente la esencia general manifestada en todo objeto representado.
Aun cuando la imaginación es parte elemental en el genio, ésta se puede manifestar de una manera superficial y servil al funcionar como mero entretenimiento para quien la observa, en este caso estaríamos hablando de una imaginación ordinaria al estar al servicio de una satisfacción placentera y superficial del sujeto que la contempla, mientras que existe en el caso del creador de la obra artística una imaginación genial, la cual es el puente entre la idea y la expresión de la misma en la obra.
Por medio de la creación artística bella, el genio expresa la idea a través de una imagen, el genio busca la idea en cada cosa que se le presenta  y que es contemplada, siendo sujeto a estados de sujeto puro de contemplación, fuera de toda ley externa absorbiéndose en el plano ideal, este estado contemplativo es de manera limitada, aun así en el genio la contemplación y expresión de ideas alcanza su máximo nivel en la obra de arte, de esta manera Schopenhauer afirma que la contemplación es un punto importante pues no solo el genio contempla sino que además expresa de manera activa, médiate ésta el genio produce y se adentra en las objetivaciones de la voluntad lográndola representar por medio de su obra artística.
El don genial que tienen determinados hombres no es lo único tomado en cuenta, pues nuestro autor afirmaría que además de la presencia innata de tal, el genio debe de adquirir una técnica representativa, la cual solo se tiene por medio de trabajo y practica para así crear su propio estilo, este hecho no exime la contemplación de una idea igual pero expresada diferente por medio de otras creaciones geniales, pero si excluye a todas las creaciones basadas en conceptos, argumentadas con explicaciones racionales de lo plasmado, pues la creación del genio no necesita de explicaciones de la esencia expresada sino simplemente la expresión de la esencia misma, sin argumento alguno, mas que la intuición, destacando al genio como agente reflexionante de la idea expresada, incitando a los demás hombres a la contemplación reflexiva de la misma y conduciendo a un placer estético por medio de la contemplación de la obra de arte.
Esta claro que la contemplación de la obra de arte supone en ésta un sentimiento mediado por la creación de la obra misma, pero al igual que la inmediatez de la naturaleza, la contemplación de ésta supone la suspensión de los deseos  de la voluntad  y además la contemplación de la misma supone la reflexión y conciencia del objeto ya como idea misma, por lo cual estas dos cosas son importantes en la constitución de la contemplación estética, como proceso y como resultado.

ESPERO TE SIRVA smile

 
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